Hay muchas formas de llegar a Machu Picchu. La más cómoda, obviamente es el tren (Perú Rail, o Inca Rail, que parten desde Cuzco u Ollantaytambo hasta Aguas Calientes) pero también es la más cara con mucha diferencia. En el lado opuesto, tenemos la opción de llegar hasta la central hidroeléctrica de Santa Teresa en autobús, y después caminar 3 horas por la vía del tren hasta aguas calientes. Esta opción es la más barata (unos 60€, frente a los mínimos 200€ que puede costar el billete de tren). Por último, una opción intermedia es realizar un trekking hasta Machu Picchu y volver en autobús o tren, dependiendo de las energías que queden al final de la caminata. Hay varios tipos de trekking (unos más caros y duros, y otros más livianos y baratos). Hay que tener en cuenta que si optas por la opción del trekking, la visita a Machu Picchu tomará 4 o 5 días, en vez de los 2 días habituales.
Nosotros elegimos el Salkantay Trekk, de dificultad intermedia, a realizarlo en 4 días y 3 noches, las dos primeras en campamento de alta montaña, y la última en Aguas Calientes, para visitar el cuarto día la ciudad sagrada y volver al anochecer en tren hasta Ollantaytambo, y de ahí en taxi hasta Cuzco.