La Habana, es la capital de Cuba, y con razón, pues es la ciudad más grande y con más vida de todo el país. Siempre hay algo que hacer en esta peculiar ciudad, que es fruto de una mezcla de culturas y estilos que se han ido superponiendo a lo largo de los siglos.
Qué no puedes perderte de La Habana
Para conocer a fondo esta ciudad, necesitarías meses o incluso años, pues cada rincón tiene algo que lo hace único, pero para hacerte una idea bastante precisa de qué es La Habana, necesitarás unos dos días para ver los siguientes lugares.
En la Habana Vieja, que se puede recorrer fácilmente en un día:
- El Capitolio de la Habana, por excelencia, el icono de esta ciudad.
- El Morro (Castillo de los Tres Reyes del Morro) y la Fortaleza de San Carlos de la Cabaña, con su vista panorámica de la Habana Vieja y el Cristo de la Habana. Para llegar hasta aquí, deberás tomar un barco que cruce la bahía desde la Terminal de Ferris (en La Habana Vieja) hasta Casablanca.
- Paseo por La Habana en coche clásico, generalmente salen desde el Teatro Nacional, y suele rondar los 40-50 CUC.
- Museo de la Revolución, si quieres ponerte en contexto para entender mejor la historia y la cultura del país.
- Fortaleza de la Real Fuerza de La Habana.
- El bar Floridita, famoso por Hemingway y sus Daiquiris (mucho mejores los del floridita de La Habana que los de otros Floriditas).
- La Bodeguita de en Medio.
- Paseo Martí, hasta el Malecón.
- Teatro Nacional y Hotel Inglaterra.
- Embajada de España, que es un edificio precioso que no suele aparecer en las guías.
- Plaza de Armas y el Palacio de los Capitanes Generales.
- La Catedral de la Virgen María de la Concepción Inmaculada de La Habana.
- El Yate Granma, que fue el barco usado por Fidel para transportar milicianos revolucionarios desde México hasta Cuba. Está expuesto al aire libre, al igual que otros vehículos bélicos usados en la Revolución.
- Edificio Bacardí.

El Vedado, que recibe su nombre de la época de ocupación estadounidense, pues este barrio les estaba «vedado» a los cubanos, y estaba restringido a los lugartenientes americanos.
- La Plaza de La Revolución, con el Monumento a José Martí, y los Ministerios cuya fachada está decorada con imágenes del Che Guevara y Camilo Cienfuegos y sus frases célebres, «hasta la victoria siempre», y «vas bien Fidel».
- Necrópolis de Cristóbal Colón. Un gigantesco cementerio, cuya entrada, es de pago.
- La Fábrica de Arte Cubano (FAC). Es una antigua fábrica remodelada que alberga una serie de ambientes y salas dedicadas a la música y el arte cubano. Hay barias barras para consumiciones, salas con exposiciones de fotografía y pintura, y salas con música de todos los estilos habidos y por haber, así como terrazas con sofás. A la entrada te proporcionan un panfleto donde anotarás tus consumiciones, que serán pagadas a la salida del recinto. El punto negativo es que suele haber bastante cola, y hay personas que ofrecen sitios más próximos a la entrada (de forma ilegal) a cambio de dinero.
- Universidad de la Habana, de estilo neoclásico, a imagen y semejanza de las grandes universidades americanas.
- Hotel Nacional de Cuba, lugar ideal para tomar una piña colada, que a pesar de valer 8 CUC, vale muchísimo la pena.
El Malecón, a lo largo de sus 8 kilómetros de largo, ofrece paisajes espectaculares, sobre todo al atardecer.

Cómo llegar a La Habana
Para llegar a La Habana de forma rápida y eficaz, lo mejor es tomar un taxi, cuyo precio «fijo» suele ser 35 CUC. Sin embargo, si sales del aeropuerto y llegas hasta la carretera que hay enfrente, es posible obtener un precio mucho más razonable, aunque los taxistas pueden arriesgarse a una multa, por lo que deberás montarte en el taxi rápido (Nosotros nos demoramos un poco en montar y el taxista recibió una multa).
Cómo moverse en La Habana
Para desplazamientos cortos por La Habana Vieja, lo mejor es ir a pie, pues encontrarás muchas callejuelas con edificios preciosos que no aparecen en ninguna guía turística. Para ir al Vedado, también es posible ir a pie, aunque quizá sean trayectos demasiado largo, por lo que es recomendable tomar un taxi (coche clásico).
Si tienes tiempo y paciencia, también existe la posibilidad de tomar un autobús que lleva al centro, aunque su frecuencia es bajísima, y según los taxistas (lógicamente) «no existe». Nosotros lo vimos de camino a La Habana y durante la escala de 9 horas en el aeropuerto, así que damos fe de que existe.
Dónde comer en La Habana
En general, la calidad de la comida en Cuba no suele ser excelente, por lo que tampoco te compliques mucho en este aspecto. Es posible comer muy barato (unos 20 céntimos de euro) si te resignas a las pizzas grasientas que sirven en las ventanillas, pero sinceramente, creemos que merece la pena ir a los «paladares» que aunque son ostensiblemente más caros que la anterior opción (unos 8-12 CUC por comensal), la calidad es infinitamente mejor. Nosotros probamos uno llamado «El Trofeo», en frente del Capitolio, que estaba bastante bien.
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