San Pedro de Atacama

El pueblo de San Pedro de Atacama es muy pintoresco y acogedor. Sus blancos edificios de adobe flanqueando las calles de arena libres de coches, te transportan a un tiempo pasado. En mi opinión, después de haber conocido toda la zona del Salar de Uyuni, lo que ofrece San Pedro de Atacama puede quedarse corto. Sin embargo, pasamos ahí los últimos cuatro días de nuestro viaje, antes de hacer la mochila y volverse a Santiago de Chile.

Qué ver en San Pedro de Atacama

El pueblo de San Pedro, es realmente pequeño, y apenas tiene un par de calles que merece la pena recorrer, que son la calle Caracoles y la calle Tocopilla. Destacar la plaza de armas, con su rudimentaria iglesia de adobe y el mercado de artesanía. En los alrededores de San Pedro de Atacama, hay un sin fin de cosas que hacer, pero como no el tiempo es limitado, siempre va a haber que seleccionar las que más nos llamen la atención. Aparte de las opciones que escogimos nostros para estos 4 días, hay posibilidad de visitar Termas, Lagunas Altiplánicas, Laguna Céjar y el Salar del Tara. Por otro lado, si cuentas con tiempo suficiente, te recomendamos visitar el Salar de Uyuni (que es una excursión de 4 días).

Valle de la Luna

Este enclave geológico en pleno desierto de Atacama, forma parte de la precordillera andina y su edad geológica es muy superior a la de los Andes. Es por este motivo que tienen menor relieve. Aquí, se han establecido varias minas de sal a lo largo del tiempo. Se encuentra muy cerca de San Pedro y nosotros, por pura vangancia (ya que se puede ir perfectamente en bicicleta), lo visitamos con un tour organizado que tuvo un precio aproximado de unos 17€. Lo mejor, el atardecer con vistas a los Andes, cuyas cumbres adquieren un color morado intenso según el sol se va ocultando a nuestras espaldas.

Valle de la Luna, en San Pedro de Atacama

Valle de Marte

Esta vez sí que teníamos las pilas cargadas y visitamos este parque en bicicleta. Alquilamos las bicicletas por unas 3 horas, con casco, candado y chaleco reflectante por 3000 pesos chilenos cada uno. Este emplazamiento es muy similar al Valle de la Luna geológicamente hablando, pero la experiencia de cruzar los cañones excavados por el viento y el agua, es emocionante. Tras llegar al final del cañón se pueden dejar las bicicletas, y si las tormentas de arena te lo permiten, subir a un mirador para ver toda la extensión de la sierra. El paisaje, como veis, es muy similar al que se puede disfrutar en el Valle de la Luna. Muy cerca de la entrada al Valle de Marte (o de la Muerte), se encuentra la Pukará de Qitor, una fortificación en la ladera de una colina de los primeros pobladores de la zona, bien conservada, y que quizá merezca la pena para darse un paseo. Eso sí, preparaos para subir escaleras y rampas.

Valle de Marte, San Pedro de Atacama

Tour astronómico

IMPRESCINDIBLE la observación de estrellas en San Pedro de Atacama, que por su aridez y bajo nivel de humedad, se convierte en el lugar idóneo para la práctica de la astronomía. El tour normalmente comienza sobre las 9 o las 23 (mejor el de las 23 que es más de noche y se observan mejor los cuerpos celestes). Recibes una breve charla introductoria a modo de recordatorio de las nociones básicas de astronomía del colegio, y vas circulando por una serie de telescopios orientados a diferentes planetas, estrellas y nebulosas. También, al final con la ayuda de un gran puntero láser, te enseñan a reconocer las constelaciones del hemisferio sur, aunque nosotros solamente recordamos la Cruz del Sur y el Escorpión. Eso sí, siempre que miremos al cielo en ese hemisferio, sabremos reconocerlas. El precio fueron 22.000 CLP (28,60€) con la agencia Un paseo con las Estrellas, y es de las mejores experiencias del viaje. Si podéis optar por hacer el tour con Luna Nueva, os perderéis la observación de la Luna, pero gozaréis de un cielo mucho más oscuro y las estrellas y demás cuerpos celestes se verán mejor.

El cielo estrellado en San Pedro de Atacama. Juro que en persona es un millón de veces más impresionante

Piedras Rojas

Para nuestro penúltimo día en San Pedro, contratamos de nuevo una excursión organizada por una agencia llamada turismo Layana. Se trataba de un tour de día completo donde se visitarían varias lagunas altiplánicas, el mirador de Piedras Rojas, el trópico de Capricornio y el pueblo de Socaire y Toconao. La primera laguna en la que paramos fue la laguna Chaxa, donde pudimos ver de nuevo varias familias de flamencos de James, chileno y andino. El paisaje que brindaba el trayecto de carretera era sobrecogedor. El contraste entre el amarillo de los matojos, la nieve de las montañas y el intenso azul del cielo, lucía como si de un cuadro se tratase. La siguiente parada fueron las lagunas Miñique y Miscanti. El entorno de estas dos lagunas, es privilegiado, puesto las faldas que el cerro Miscanti, cubierto de nieve, parecía que abrazaban las dos lagunas hermanas.

Camino a las lagunas

En algún lugar en medio del desierto de Atacama, todavía hoy se puede apreciar una de las calzadas que unía la ciudad de Santiago (extremo sur del imperio Inca) con la capital, Cuzco. Estas vías fueron usadas por mensajeros, que se encontraban distribuidos cada 20 kilómetros, y se encargaban de transmitir información o lo que hiciese falta de un extremo del imperio al otro en cuestión de horas, como si de una carrera de relevos se tratase. Poco después, nos toparíamos con un gigantesco cartel que indicaba que habíamos llegado al Trópico de Capricornio. El desierto de Atacama es uno de los lugares más áridos del planeta. Las precipitaciones en este lugar son inferiores a un par de sorbitos de agua por metro cuadrado al año. Esto es debido a que a este punto, las nubes que se forman en el ecuador y en el polo sur no llegan con agua que precipitar ya que la pierden por el camino. Si nos fijamos, todos los grandes desiertos de la Tierra (Atacama, Gobi, Australia, Sáhara…) se encuentran situados en los trópicos.

Trópico de Capricornio

Finalmente llegamos al mirador de Piedras Rojas. He de decir que anteriormente, estaba permitido acercarse hasta las propias Piedras Rojas y gozar de una vista mucho más cercana del entorno, sin embargo, recientemente se había prohibido el acceso. El mirador que hay disponible está bastante distante, y francamente creo que ya no merece tanto la pena la visita. No obstante, el camino hasta allí, cruzando el salar de Atacama, sí que es realmente bonito. El precio de la excursión de día completo con almuerzo incluido, fueron 45.000 CLP (unos 58,37€) por persona.

Piedras Rojas. Antes se podría visitar hasta llegar al borde de la laguna.

Géiseres del Tatio

Para nuestro último día, elegimos visitar los géiseres del Tatio, pues el Salar del Tara estaba cerrado debido a las fuertes nevadas de los días anteriores. Después de un madrugón mayúsculo (4 am) nos montamos en la furgoneta que nos dejaría a la entrada del recinto. Allí, dimos un paseo por los géiseres, observando como borboteaba el agua hirviendo en aquellas inmensas cazuelas de roca excavadas en la tierra. De vez en cuando, alguno de los géiseres estallaba creando una fumarola de metros de altura. El ruido burbujeante te hace sentir como si te estuviesen cocinando a fuego lento, pero nada más lejos de la realidad, porque la temperatura exterior estaba bajo cero. Efectivamente, los géiseres de Bolivia nos impactaron mucho más, pero lamentablemente, los chilenos, al ser más accesibles entre otras cosas, son los que mayor reclamo turístico tienen. El precio de la excursión fueron 22.000 CLP (unos 28,60€).

Géiseres del Tatio

Cómo llegar a San Pedro de Atacama

Para llegar a este pueblito en la punta noreste de Chile, es posible tomar un avión hasta la ciudad de Calama (a unos 90 km) y posteriormente un transfer de 1 hora y media (cuyo precio ronda los 16€ por trayecto y los 26€ ida y vuelta). Otra posibilidad es tomar un autobús directamente hasta el pueblo, pero la enorme duración del trayecto hace que solo merezca la pena si viajas desde Antofagasta, Copiapó o La Serena, como mucho. La última posibilidad es llegar desde Bolivia a través de la excursión al Salar de Uyuni.

Dónde comer en San Pedro de Atacama

Hay una enorme oferta gastronómica en todo el pueblo, lógicamente debido a la gran afluencia turística. Nosotros, probamos un par de restaurantes, pero los que más nos gustaron fueron «El Huerto», súper recomendable y barato en relación con el resto, con comida casera; y «Pizzería El Charrúa».

Dónde alojarse en San Pedro de Atacama

La variedad de alojamientos en San Pedro, no es muy amplia, y nos pareció cara y de escasa calidad. Nos alojamos en un hostal (El Yatiri) y no estuvimos muy contentos por diversos motivos de limpieza y actitudes de la dueña, pero para dormir solamente,no está mal y es de lo más barato. De hecho, nos dijo textualmente: «Por este precio, qué queréis en San Pedro». Así que asumid que gastaréis más de la cuenta y la calidad no será de lo mejor que habréis visto.

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