¡Qué bonita es Arequipa! Junto con Cuzco, me atrevería a decir que es de las ciudades con más encanto de Perú. Sus edificios coloniales blancos que contrastan con el colorido Monasterio de Santa Catalina, el volcán Misti vigilando, su Plaza de Armas… Arequipa te cautiva. En realidad, es una ciudad bastante grande, sin embargo, el casco histórico se puede recorrer a pie en un día sin ningún problema. Desde allí, merece la pena desplazarse hasta el Cañón del Colca y disfrutar del paisaje siempre y cuando los cóndores no desvíen tu atención.
Lo que más merece la pena de Arequipa:
Plaza de Armas de Arequipa. Preciosa plaza rodeada de edificios coloniales, decorada con palmeras y fuentes y coronada con una blanca catedral.
Monasterio de Santa Catalina. La entrada a este convento cuesta 40 soles, pero creo que es una de las visitas obligadas de Arequipa. Sus coloridos edificios crean una atmósfera tranquila y agradable. Son particularmente bonitos los patios de estilo andaluz, rodeados de naranjos y con una fuente en el centro. El color azul y rojo del que están pintados la mayoría de edificios es realmente fotogénico.

Mirador de Yanahuara. Este espectacular mirador adornado con un acueducto, se encuentra en la plaza Yanahuara, al noroeste de la ciudad. Para llegar hasta aquí, hay un agradable paseo (cuesta arriba eso sí). Las vistas del volcán son increíbles.

Dónde dormir en Arequipa
Nos alojamos en el Hospedaje Casona Moya, a cargo de Gonzalo, un hombre encantador, que nos ayudó a organizar nuestra visita al cañón del Colca en un solo día.